Toda intervención comienza por comprender con precisión la situación real. No se trata de recopilar información, sino de leer correctamente el contexto, identificar qué factores están condicionando el avance y distinguir lo importante de lo accesorio. En esta fase se clarifica dónde se está , qué se quiere lograr y qué lı́mites existen, sentando una base sólida para decidir con fundamento.



